ENCUENTRO DE ABADESAS Y HERMANAS EN ARÁNZAZU 11-14 ABRIL 2016

Del 11 al 14 de abril,  nuestra Federación de Ntra. Sra. De Aránzazu, tuvimos el 4º Encuentro de Abadesas y de otras hermanas de cada comunidad con el tema: “ANIMACIÓN DEL SERVICIO DE LA AUTORIDAD EN LA VIDA DE COMUNIDAD”

Nos reunimos 22 Hnas. en la Casa de Ejercicios de Aránzazu, tan bien equipada y preparada por nuestros hermanos Franciscanos. Llegamos el 11 a la tarde y comenzamos con la celebración de Vísperas-Eucaristía, presidida por nuestro P. Asistente, Ángel Mª Fdez. de Pinedo.

La animación del tema estuvo a cargo del Hno. Guardián de Aránzazu, P. Jose Mª Arregui. “ESPERANDO UN NUEVO AMANECER, en tiempos de un cambio, largo y complejo”.

Los  temas no podían ser más sugerentes para el momento que vivimos. Su experiencia en este tema como acompañante de hermanos y hermanas, nos fue ayudando a ver el momento presente con esperanza, a saber: “CENTRARSE, DESPLEGARSE Y ENTREGARSE”…  La vida no es para guardarla, es para entregarla. Vivir centradas en lo esencial, saber desplegarse en acogida y ayudar a crecer…  ser signos de vitalidad, lo que más hace crecer a las personas, es el amor. Dar confianza. Quien te cree, te crea.

“LLAMADOS A VIVIR EN SEGUIMIENTO DE JESÚS”. El gozo y la cruz de la  convivencia, responsabilizarse del otro… saber dialogar etc. Posibilitar una vivencia sana de las relaciones fraternas, sentirse apoyados, amados, nombrados.

 “UN ESTILO DE VIDA: desde la pobreza y sencillez”. Comunidades que sean faros en medio de la noche… no podemos ser ajenos a nuestra gente, a lo que pasa en el mundo, deseo sincero de servir a los humildes…

Temas todos para volver sobre ellos y dar ese tono de realismo y profundidad a la vida. Son tiempos difíciles, pero hermosos. Somos llamadas a vivirlos con un nuevo horizonte.

La tarde del día 12 lo dedicamos a compartir en tres grupos, con las preguntas concretas que nos había preparado la M. Presidenta, centradas en el tema que llevamos estudiando en las fichas. Después de un largo compartir en común, nos fuimos a la Basílica a ganar el Jubileo del Año de la Misericordia. Lugar preparado especialmente para ello a un lateral de la misma, con ese Cristo que tanto habla de ser “Misericordiosos como el Padre”.

Dirigido por nuestro P. Asistente, vivimos esta celebración, acogiendo la Misericordia del Padre, que nos llega por Jesús Resucitado y teniendo muy cerca a la Madre de Aránzazu. Antes habíamos subido al camarín para verla más de cerca. Y así bendecidas por el Padre, bajo la mirada de la Madre, regresamos el 14 a la mañana cada cual a su monasterio, con el deseo de compartir y de vivir lo recibido con nuestras hermanas. Sobre todo saber acompañar desde un corazón “Misericordioso como el Padre”