La Federación “Ntra. Sra. de Aránzazu”, constituida hoy por 15 monasterios de hermanas concepcionistas franciscanas, erigida canónicamente el 5 de marzo de 1957, es una agrupación de Comunidades de vida contemplativa abiertas a la ayuda recíproca, a la comunicación y comunión. Su fin es favorecer la colaboración fraterna entre los monasterios. La Federación pretende ser esa “estructura” de encuentro, de participación, de colaboración, que pueda hacer crecer la comunión y solidaridad entre los Monasterios.

El nombre de la Federación proviene de Ntra. Sra. de Aránzazu, Patrona de la provincia de Guipúzcoa, País Vasco, España. Su Santuario está situado a escasos 10Km. del municipio de Oñate, a 730m,  rodeado de montañas y vegetación. Desde 1501 está servido por la Orden de los Franciscanos. Su basílica, construida en los años 1950, es una obra arquitectónica, escultórica y artística de gran relevancia, en la que han trabajado eminentes artistas de renombre internacional.

Las hermanas concepcionistas franciscanas somos contemplativas, orantes en la Iglesia, al estilo de santa Beatriz de Silva, que con su ejemplo, vida y entrega, hizo de nuestra “Orden de la Inmaculada Concepción” una Orden nueva en la Familia Franciscana. Beatriz de Silva y Francisco de Asís, junto a otras hermanas significativas que han vivido intensamente nuestro carisma en el curso de la historia, son para nosotras ejemplo en el seguimiento de Jesús.

La Orden centra su espiritualidad en el misterio de la santidad original de la Virgen, teniendo por fin la imitación, veneración y amor de la Inmaculada, libre, en su Concepción santísima del pecado original.

El carisma de la Orden de la Inmaculada Concepción es eminentemente dinámico. Lo central y definitivo será el diálogo y la comunión con Dios, algo entre el corazón de Dios y de una hermana que responde a su amor gratuito... Su lectura nos lleva a considerar elementos permanentes de la tradición monástica, marcada por una impronta mariana y franciscana: vida trinitaria, comunión plena con Jesucristo esposo y redentor, deseo del Espíritu y de su santa operación, vida en contemplación y celebración, fraternidad, gratuidad y humildad, intercesión por el mundo...